El titular de la AFI, Gustavo Arribas, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, son los dos funcionarios de Cambiemos que declaran mayor patrimonio según las declaraciones juradas correspondientes a 2016 que presentaron en la Oficina Anticorrupción presentadas hasta ahora. La otra coincidencia entre ambos es que tienen buena parte de sus activos en el exterior y, aparentemente, sin planes de depositarlos en el país, pese a su proclamada fe en el destino de la gestión de Mauricio Macri. Arribas tiene propiedades y sociedades en Brasil y cuentas en Suiza –las que ya aparecieron involucradas en el affaire Odebrecht–, Dujovne posee casi toda su fortuna colocada en cuentas y participaciones societarias afuera. Otra curiosidad de las presentaciones es el caso de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, quien prácticamente cuadriplicó su patrimonio en un año como funcionaria.

Con comodidad, Arribas se ubica por ahora en el puesto del funcionario más rico de Cambiemos, con una fortuna declarada de 126.664.420 pesos. Escribano y dedicado a la compraventa de jugadores de fútbol, el centro de su actividad profesional estaba en San Pablo hasta que su amigo Macri lo convocó para manejar la agencia de inteligencia pese a no tener ningún antecedente en la materia. El Presidente confesó que lo designó para esa tarea porque de sus íntimos era el que estaba más familiarizado con “toda esa cosa de las trampas”. Ya había acudido a él durante su gestión en Boca para cerrar contrataciones de jugadores.

El titular de la AFI declara dos departamentos, dos oficinas y una casa en Brasil, y participación en tres sociedades, dos de negocios inmobiliarios y una de deportivos. En Suiza, en tanto, habla de dos cuentas por un total de casi 42 millones de pesos. El arrepentido brasileño Leonardo Meirelles, detenido por la causa Lava Jato, declaró haber realizado diez depósitos por un monto de 850 mil dólares en estas cuentas suizas de Arribas.

Dujovne, quien debe convencer a los inversores extranjeros, no se ve muy convencido de invertir aquí. Está segundo en el ranking de los funcionarios con mayor patrimonio con casi 97 millones de pesos. De eso, tiene depósitos por casi 55 millones de pesos en el exterior y también participación en sociedades de afuera. La más importante, por más de 20 millones de pesos, es Florentine Global.

Si bien el ministro no aclaró la radicación de Florentine Global, el nombre aparece vinculado a dos registros, uno en los Panamá Papers y otro en el portal Open Corporates. En el Offshore Leaks Database del consorcio internacional de periodistas de investigación (ICIJ por sus siglas en inglés), figura la firma Florentine Global Investments Limited, registrada en las Islas Vírgenes por el estudio panameño Mossack Fonseca, el mismo que había sido vinculado con las offshore del presidente Mauricio Macri. Florentine Global también aparece en la base de datos de Open Corporates, pero registrada en el paraíso fiscal norteamericano de Delaware, inscripta por un consorcio de agentes de Estados Unidos que no permite visualizar su composición societaria. En Argentina, el ministro posee un 10 por ciento de Wonder Consultora SRL, empresa que fundó junto a su mujer, Carolina Yelatti, y que entre sus clientes tiene a importantes empresas privadas y al Gobierno porteño. También declara entre sus bienes un auto Mini Cooper y una camioneta Volvo.

La ministra Carolina Stanley, casada con el jefe de gabinete bonaerense Federico Salvai, tuvo un buen primer año como funcionaria dado que pasó de declarar 4.325.000 pesos en su declaración 2015 a 19.241.000 en la de 2016. El espectacular salto se debió a la compra de un departamento de 400 metros cuadrados que valuó en 17 millones de pesos. Consultados sus voceros acerca de dónde había sacado el dinero para la millonaria adquisición, respondieron que ella vendió un departamento de un millón, utilizó ahorros y le regaló dinero su padre, el banquero Guillermo “Willy” Stanley. La ministra encargada de la ayuda social se moviliza en una camioneta Audi Q5 que valuó en 600 mil pesos.

Otra funcionaria de buen año fue la segunda de Arribas en la AFI, Silvia Majdalani. También pasó de 5 millones y medio a poco más de 17 millones de pesos, pero en su caso debido a que hizo una valuación más realista de sus propiedades. Así, su mansión de veraneo en Uruguay pasó de valer 200 mil pesos a 9 millones y medio. Majdalani declara otros tres lotes en Uruguay, uno de ellos adquirido durante su mandato como funcionaria.

Gracias a la venta de su consultora, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, también engrosó su declaración jurada que pasó de 11 millones a 17 millones de pesos.

Como el año pasado, el funcionario más pobretón es el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien declara bienes por apenas 600 mil pesos: un departamento y una Volkswagen Suran

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