La provincia de Entre Ríos, en convenio con estas instituciones trabajará en la formación de educadores y otros agentes de zonas rurales en torno al uso de plaguicidas y su incidencia en el ambiente y la salud. Además se pondrá en marcha un protocolo integral, que incluye un mapeo georeferencial con zonas de cultivo y el monitoreo permanente de las instituciones educativas potencialmente afectadas.

La iniciativa que involucra al Ministerio de la Producción, el Consejo General de Educación (CGE), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Bolsa de Cereales, ofrecerá herramientas teórico-prácticas e involucrará el uso de las más de 100 estaciones meteorológicas dispuestas en el territorio entrerriano.

Este miércoles autoridades de la provincia, el INTA y la Bolsa de Cereales, suscribieron las actas que establecen un cronograma de capacitaciones para docentes, productores y trabajadores rurales. Lo hicieron en representación del CGE, su presidente, José Luis Panozzo, el presidente de la Bolsa de Cereales, Néstor Luciani, el director del INTA estación experimental Paraná, Rubén Isaurralde y el secretario del Ministerio de la Producción, Martín Barbieri.

El presidente del CGE, José Luis Panozzo, expresó: “El abordaje de esta temática en forma articulada con el Ministerio de Producción, fue un mandato del gobernador Gustavo Bordet. La firma del presente convenio abre un camino de mucho trabajo a partir de hoy, con el objetivo final de la conformación de un protocolo integral, un mapeo georeferencial integral -que incluya zonas de cultivo-, y un monitoreo permanente de las instituciones educativas rurales de los 17 departamentos, sumado un ambicioso a un plan de formación”.

“Estamos convencidos -agregó el titular de la cartera educativa- que capacitarse en fundamental al proceso de socialización, en una provincia muy amplia y rica, con 1557 escuelas rurales, es decir, con más del 80 por ciento de establecimientos en zonas productivas. Hemos decido abordar esta temática junto a otros actores, desde el área Ambiente y junto al Ministerio, el INTA y la Bolsa de Cereales, porque nuestra visión es clara, compleja, múltiple y comprometida”.

Por último Panozzo, destacó que “las escuelas rurales tienen que estar debidamente capacitadas en torno a cómo actuar, qué hacer frente a casos de aplicaciones que infringen la ley. En el territorio con los docentes seguramente debatiremos estos temas, e incluso con los estudiantes de años superiores, en el marco del respeto por lo ambiental sin desconocer la realidad de nuestra inserción socio-económica”.

Desde el Minisetrio de la Producción de la provincia, su referente el director de Agricultura, Martín Barbieri, dijo estar “feliz de representar al área ante este hecho”. Ya que según indició, “para nosotros, como gestión, las pulverizaciones son uno de los ejes de trabajo, su ordenamiento, y el correcto uso del material y componentes de trabajo. Desde la Dirección de Agricultura, estamos capacitando y nuestra intención es también comunicar, aportar la experiencia, el conocimiento que se requieren para hacer uso de las herramientas de manera correcta y desde la prevención”.

“Tenemos -sostuvo Barbieri- que traer blanco sobre negro e insistir en la necesidad de que los actores involucrados estén lo suficientemente formados, sobre todo actores centrales como son los docentes”.

Articulaciones y actores destacados

El director del INTA, estación experimental Paraná, Rubén Isaurralde, manifestó que desde la institución, “tratamos de desmitificar ciertos prejuicios en torno a las aplicaciones, cómo se hacen, de qué manera. Nuestra intervención -en este proyecto-, será desde lo tecnológico, de colaboración con la producción de un mapeo colaborativo que permita con precisión determinar en qué lugares se pueden o no realizar las aplicaciones. Generar estos acuerdos, permite profundizar en ciertas estrategias que ya desarrollamos con el CGE año tras año”.

A su turno, el presidente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, el ingeniero Néstor Luciani, manifestó: “Como organización sin fines de lucro, desde la Bolsa, nos parece importante poder participar en este proyecto. Por nuestra parte, hemos convenido aportar nuestras centrales meteorológicas, más de 100 en Entre Ríos y sur de Corrientes, es decir la información que cada diez minutos se produce, en torno a la velocidad del viento, temperatura, precipitaciones. Datos valiosos para localizar las escuelas, georeferenciarlas y que los productores estén en conocimiento. Además, hemos establecido que en nuestra sede podrán realizarse las capacitaciones que surjan con esta iniciativa”.

Propuesta de formación

Las capacitaciones tendrán lugar los días 29 y 30 de agosto en Paraná, 5 y 6 de septiembre en Cerrito y están orientadas a ofrecer herramientas en torno a los alcances de la ley de aplicación de fitosanitarios, las buenas prácticas de uso, las medidas de seguridad y el manejo de información espacial con Sistema de Información Geográfica (SIG) y la construcción de lo ambiental como dimensión transversal y compleja. Los encuentros estarán a cargo de los equipos técnicos de las instituciones responsables del proyecto (CGE-INTA).

La educación ambiental es una estrategia fundamental para la formación y concientización de los actores sociales involucrados, constituyendo a la vez un transversal en la concreción del objetivo de generar información a partir del trabajo cooperativo.
Presencias

En la rúbrica de los convenios también se hicieron presentes, el gerente de la Bolsa de Cereales, Miguel Pacheco, las vocales del CGE, Rita Nievas y Marcela Mangeón, la coordinadora del Programa Provincial de Educación Ambiental, Cristina Martínez y miembros de los equipos técnicos de las instituciones participantes que tendrán a su cargo las instancias de formación.

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